martes, 12 de febrero de 2013

ELIMINA FRASES DE TU DICCIONARIO


Un Libro muy bueno, es TUS ZONAS ERRÓNEAS, donde nos hablan claro y firme sobre nuestro comportamiento, nuestros miedos, nuestros fracasos, etc, aunque todo el libro es bueno, quiero destacar este fragmento, que involucra por supuesto a las frases que les decimos a nuestros niños, admito que alguna vez he utilizado también este tipo de frases, que creemos inofensivas, pero que si nos detenemos a analizar más a fondo nos daremos cuenta, que no es la mejor opción.

Prometo tener más cuidado con las frases que le digo a mi hijo, en el camino de ser padres, no tenemos escuelas, pero esa no es una excusa para no aprender siempre que tengamos la oportunidad te dejo las frases que nunca debemos decirle a nuestros niños; lee y reflexiona:

 
TÍPICAS CATEGORÍAS Y REACCIONES PRODUCTORAS DE CULPA

Culpa filial en niños de todas las edades

 Una de las maneras de manipular a un niño por medio de la culpa para que haga algo podría ser más o
menos como la que se usa en el ejemplo siguiente:
 
Madre: Donny, trae las sillas del sótano porque vamos a comer en un momento.

Niño: Bueno mamá, en seguida voy; estoy mirando el partido y lo haré cuando se acabe este tiempo.

Mensaje materno productor de culpa: No importa entonces. Yo lo haré... con lo que me duele la espalda. Tú sigue disfrutando el partido.

Donny se imagina a su madre cayéndose por las escaleras con seis sillas sobre las espaldas. Y él es el
responsable.

 El tipo de mentalidad de "Yo me sacrifiqué por ti", es un productor de culpa sumamente eficiente. Aquí el

padre o la madre pueden recordar los momentos difíciles cuando sacrificaron su propia felicidad a fin de que tú tuvieras algo. Cuando te recuerdan tus deudas, tú naturalmente te preguntas cómo puedes ser tan egoísta.

Las referencias a los dolores del parto son uno de los ejemplos de esta actitud productora de culpa. "Sufrí dieciocho horas seguidas sólo para traerte a este mundo." Otra frase muy eficiente es: "Si seguí casada con tu padre, fue por ti". Están tratando de hacerte sentir culpable por la infelicidad matrimonial de tu madre.
 
La culpa es uno de los métodos más eficientes que tienen los padres para manipular las acciones de los niños. "Está muy bien. Nosotros nos quedaremos aquí solos. Tú ve y diviértete como siempre lo has hecho. No te preocupes por nosotros.," Este tipo de comentario sirve mucho para conseguir que llames por teléfono o vayas de visita a menudo a casa de tus padres. Si le das vuelta ligeramente podrás oír algo así como: "¿Qué diablos te pasa? ¿Acaso te has roto el dedo y no puedes marcar un número de teléfono?,". Los padres enchufan la máquina de la culpa y tú te comportas de acuerdo con ella, vale decir con rencor.

 La táctica de "Nos dejaste avergonzados" es también muy útil. O: "¿Qué dirán los vecinos?",. Se recurre a las fuerzas externas para hacerte sentir mal por lo que has hecho y para evitar que pienses por ti mismo. La táctica de "Si llegas a fracasar en algo nos dejarás avergonzados" es un ataque de culpabilidad que puede hacer casi imposible tu vida normal después de haber experimentado el más leve fracaso.

La enfermedad de uno de los padres es un superfabricante de culpa. "Has hecho que me suba la presión."

Alusiones a que "me estás matando" o "provocando un ataque al corazón" son muy eficientes a la vez que te culpabilizan por todas las dolencias típicas de la vejez. Necesitas hombros muy anchos para poder llevar este tipo de culpa puesto que puede durar toda una vida, literalmente, y si eres muy vulnerable, puedes incluso llegar a sentirte culpable de la muerte de uno de tus padres.
 
La culpabilidad puede estimular ciertos comportamientos socialmente correctos. "¡Cómo puedes dejarme

avergonzada ante la abuela hurgándote la nariz en público!" "Olvidaste darle las gracias. Debería darte vergüenza o ¿es que quieres que nuestros amigos piensen que yo no te enseño nada?," No obstante, es

posible ayudar al niño a tener un comportamiento social adecuado sin cargarlo de culpa. Una simple y directa explicación del porqué ese comportamiento es indeseable es un método más eficiente. Por ejemplo, si se le dice a Donny que sus interrupciones constantes son molestas y no dejan conversar a los mayores se habrá plantado en él la primera semilla evitando la culpa que acompaña a una frase como la siguiente: "Tú siempre interrumpes, debería darte vergüenza, es imposible hablar cuando tú estás cerca".
 
Espero que hayas reflexionado también, en lugar de llenar de culpas a nuestros niños, desde tan pequeños, animémoslos a ser mejores escolares, a pasar más tiempo disfrutando la vida, jugando, riendo, creando, innovando, juega, juega, juega con tus  pequeños niños, quédate en sus recuerdos felices y entrañables para siempre.